EN SÍNTESIS
Con frecuencia llegan a mi computadora artículos provocadores, gracias a amigos que me distinguen porque saben cómo funciona mi mente. Estos artículos me causan un gran interés, principalmente, porque son temas que no entiendo bien y me obligan a informarme y pensar fuera de habitual caja de especialidades.
Es el caso de un artículo escrito hace más de una década por Marc Andreessen, uno de los padres fundadores de la era de Internet, proclamó con visión profética que “el software se está comiendo al mundo”. En un ensayo que hoy sigue siendo vigente, Andreessen planteó que los gigantes emergentes de Silicon Valley no eran una burbuja más, sino empresas reales, con modelos de negocio sólidos, y con el poder de redefinir completamente las industrias tradicionales. Creo que mis lectores encontrarán palabras y conceptos que no conocen bien y trato de explicarlas, porque yo no las conocía.
LA EVIDENCIA LO RESPALDA
Amazon desbancó a Borders, Netflix hizo lo propio con Blockbuster, y Apple, Google, LinkedIn, Spotify, Uber, y otras empresas nacidas del “código” han dominado sectores otrora dominados por entidades físicas.
¿Qué significa “código”?
En este contexto, nos referimos a las instrucciones escritas por programadores en lenguajes informáticos, como Python, Java o C++, que le indican a una computadora cómo actuar. Ese conjunto de instrucciones es lo que permite que una plataforma como Netflix funcione, que un algoritmo de Amazon recomiende productos o que el GPS de un automóvil indique la mejor ruta. El código es, en esencia, el lenguaje operativo del mundo digital moderno.
COMPAÑÍAS DE SOFTWARE
Estas compañías no solo son altamente rentables, sino que han logrado un impacto a nivel global gracias a la madurez tecnológica, la conectividad digital y la reducción de costos para lanzar nuevos productos.
Andreessen argumenta que esta revolución es posible porque, tras seis décadas de avances en computación, hoy contamos con la infraestructura para digitalizar economías enteras: internet de alta velocidad, móviles inteligentes, herramientas de desarrollo accesibles y servicios en la nube que permiten a cualquier emprendedor lanzar un “startup global” desde su hogar.
¿QUÉ ES UN STARTUP GLOBAL?
Es una empresa emergente que, desde sus inicios, tiene la ambición y capacidad de operar a escala internacional. No se limita a su país de origen, sino que diseña su modelo de negocio, sus productos y su infraestructura tecnológica pensando en un mercado global.
El resultado es un ecosistema donde sectores como la educación, la salud, las finanzas, la defensa o la agricultura ya están siendo trastocados o reinventados por el software.
EJEMPLOS
Ejemplos abundan: el Kindle convirtió al libro en código; Pixar redefinió el cine de animación o caricaturas como una empresa de software; FedEx y Walmart son redes logísticas que funcionan como cerebros digitales; Tesla y otras automotrices producen vehículos definidos por su programación. Incluso el reclutamiento, el marketing, las telecomunicaciones y la fotografía han sido devorados por algoritmos y plataformas digitales.
RETOS
Sin embargo, Andreessen también identifica tres grandes retos que no pueden pasarse por alto:
- El entorno económico global, frágil y lleno de incertidumbres, hace más difícil el éxito emprendedor. Mucho más ahora en la era de Trump y Musk.
- Existe una brecha abismal entre la demanda de talento en tecnología y la oferta de trabajadores capacitados, dejando fuera del juego a millones. Las universidades son relativamente obsoletas para adecuar sus programas, conseguir maestros, y conectarse con la demanda que estas compañías tienen y las nuevas emergentes. Eso hace que los tengan que enseñar y la piratería entre compañías se vuelve común, cotidiana como la mejor solución, lo que produce una inflación de salarios. Los grados poco o nada importan, solo que sepan y den resultados.
- Las nuevas empresas deben demostrar que su valor no es solo especulativo, sino que pueden sostener culturas organizacionales sanas, ventajas competitivas y satisfacción del cliente a largo plazo, algo que no es fácil.
DOS TENDENCIAS CON CHINA A LA CABEZA
Un experto en el tema, Rafael Carmona, dice: “Hay dos tendencias que modulan el contenido de ese artículo, 14 años después – la presencia de la IA que va a eliminar y transformar el trabajo de programación como hasta ahora se conocía y la relevancia de la industria manufacturera, dominada por China y sin que nadie le haga sombra. Es una transformación social sin precedentes, otra revolución, y un cambio geopolítico en el que el eje pasa a ser China”.
PERO…
Volviendo al ensayo de Andreessen, este es visionario y optimista, pero también refleja una narrativa centrada en los intereses de Silicon Valley. Mientras celebra la “destrucción creativa” schumpeteriana, o sea un proceso por el cual las innovaciones tecnológicas, científicas o empresariales destruyen modelos anteriores para dar lugar a nuevos sistemas, productos o formas de organización más eficientes. Esto minimiza las consecuencias sociales: el desempleo estructural, la brecha educativa, la concentración de poder en pocas plataformas y la precarización de nuevas formas de trabajo.
LA PREGUNTA CENTRAL
¿Qué pasa con quienes quedan fuera del “software que se come al mundo”? ¿Quién regula a las empresas que controlan datos, narrativas y decisiones de consumo a escala global? ¿Es esta revolución digital un motor de inclusión o de exclusión?
No cabe duda de que el software está transformando el mundo, pero la pregunta central sigue siendo: ¿qué mundo estamos construyendo y para quién?